Debido a que en los últimos meses han habido algunos accidentes realmente graves con ascensores en situaciones de incendio, en este artículo haremos una introducción al tema y hablaremos de los sistemas de seguridad disponibles en los ascensores modernos.
En la ciudad de Buenos Aires el espectro de diversidad de tecnologías y tipos de equipos instalados es muy amplio y deberíamos disponer de un gran espacio para poder analizar las alternativas de maniobra posibles en caso de incendio, pero simplificaremos el análisis teniendo en cuenta la tecnología actual, esto es, los sistemas que se están o deberían estar aplicándose a una obra nueva. Igualmente, en tecnologías antiguas y dependiendo de cual ha sido el proveedor de los equipos, se pueden efectuar actualizaciones a los mismos con distintos grados de compatibilidad con las normas actuales.
En realidad no existe un requerimiento específico de maniobras especiales en caso de incendio ni en el código de la edificación de la Ciudad de Buenos Aires vigente con sus múltiples actualizaciones, ni en la norma MERCOSUR acordada con nuestros vecinos brasileños, pero prácticamente hay un consenso común en cuanto a las maniobras especiales ante un incendio, basado en la normativa americana genéricamente denominada norma ANSI (ASME A17.1-2000 y su corrección ASME A17.1b-2003).
En base a esta normativa, los ascensores, para evitar movimientos indeseados de cabina en un incendio, donde el fuego al derretir la botonera genera una llamada al piso donde se desarrolla el incendio, disponen de una o dos maniobras especiales. La primera maniobra o Fase I funciona de la siguiente manera:
a) El ascensor recibe una señal de alarma de la central de incendios en forma automática o se activa la misma en forma manual mediante una llave en la botonera de Planta Baja o mediante un comando en la consola de control de ascensores (esto es básico y lo deberían conocer todos los administradores de edificios y por supuesto las fuerzas de seguridad y bomberos)
b) A partir de activarse esta maniobra de acuerdo al punto anterior, el ascensor bloquea todas las llamadas de pasillo y de cabina, y se dirige de inmediato al piso de evacuación del edificio previamente programado. A veces también se define un piso de evacuación de alternativa si el de evacuación principal también está involucrado en el siniestro (se elige el piso de evacuación alternativa mediante una llave o comando en la consola o por medio de un contacto seco del sistema de alarmas contra incendios).
c) El ascensor llega al piso de evacuación, abre puertas y luego sale de servicio hasta que se cancele la alarma de incendio y se reinicie manualmente el servicio del mismo. A partir de la salida de servicio el ascensor no responde más llamadas ni de piso ni de cabina y finaliza la Fase I.
En algunos casos y cumpliendo ciertas condiciones de construcción del hueco o pasadizo, el ascensor puede entrar en lo que se denomina Fase II para uso por el personal de bomberos. Esta maniobra funciona de la siguiente manera:
a) El bombero debe activar esta maniobra mediante una llave especial en la botonera de cabina.
b) El ascensor debe estar preparado para funcionar en Fase II. Los principales requerimientos son que las puertas sean contra incendio clasificación F60 o superior (esto significa que las puertas de pasillo, marcos y mecanismos de puerta pueden soportar llama durante un tiempo mínimo de 60 minutos) y que el pasadizo o hueco también esté preparado para soportar un incendio y debería ser un pasadizo único no compartido con otros ascensores.
c) El bombero podrá mover el ascensor hasta el piso del incendio (en general los bomberos lo llevan hasta dos pisos por debajo del de incendio, y al llegar al piso de destino, el ascensor se detiene y no abre las puertas. Para poder abrir las puertas, el bombero debe mantener pulsado el botón de apertura de puertas, y el mecanismo operador de puertas abre las mismas con velocidad reducida al principio como para que el bombero pueda ver si hay fuego en ese piso. Si el bombero suelta el botón de cerrar puertas, las mismas se cierran inmediatamente.
d) Dentro de la norma ANSI hay un capítulo dedicado al cartel que debería estar accesible en el edificio para los bomberos con las instrucciones sobre como maniobrar el ascensor en esta Fase.
e) En algunas implementaciones, en Fase II, los mecanismos de seguridad del ascensor como ser, contactos de puertas de pasillo, límites de seguridad son anulados, ya que en un siniestro, estos pueden fallar. El ingreso al ascensor en estas condiciones es una responsabilidad exclusiva del bombero.
Como se puede ver en esta explicación, los ascensores tienen un poco mas de inteligencia que lo que la gente supone. Es más, en algunos edificios, el ascensor es el único medio de escape, ya que es físicamente imposible evacuar a las personas por las escaleras en un tiempo razonable. Pensemos en el World Trade Center o las Torres Petronas con cien o más pisos. En estos casos se preparan las baterías de ascensores para que puedan funcionar en este tipo de emergencias. Imagine el lector a un bombero subiendo por las escaleras de estos edificios cargando el peso del equipo necesario para combatir el fuego, sería imposible. Y no pensemos en un discapacitado motriz que hay que evacuar de un piso noventa por ejemplo.
En algunos edificios también se preparan bunkers que puedan soportar llama para que se refugien los ocupantes mientras llegan los bomberos a rescatarlos.
Para el lector que quiera profundizar en la norma americana se incluye aquí un anexo con la explicación de las maniobras de Fase I y Fase II detalladas y los requerimientos que deben cumplir la sala de máquinas y el pasadizo o hueco de ascensores.
Para finalizar, una recomendación: ante un siniestro de cualquier tipo en un edificio, y luego de avisar a bomberos y policía, es conveniente avisar también a la empresa de mantenimiento de ascensores, pues muchas veces los únicos que conocen lo que se puede o no se puede hacer con un ascensor, son ellos.